lunes, 12 de abril de 2010

Importante comunidad corre riesgo de ‘no ser contada’ en el Censo 2010



Rosario Ortiz, Para El Popular
Publicado 04/09/2010

Mientras gran parte de la población en éste país espera ser tomada en cuenta en el conteo poblacional o Censo 2010, hay quienes corren el gran riesgo de pasar desapercibidos, entre ellos, los indígenas mexicanos, cuyas lenguas incluyen el mixteco, zapoteco, huichol y el náhuatl, entre otras, declaran activistas indígenas del Condado de Kern.

“Las comunidades indígenas son las más aisladas y las que tienen mayor necesidad de servicios”, comentó Héctor Hernández, Director Ejecutivo de Unidad Popular Benito Juárez, una organización en Bakersfield cuyo propósito es mantener, fortalecer y difundir las culturas indígenas en California y el resto del país.

Es por eso, agregó Hernández, que es de suma importancia que las comunidades indígenas también se enteren del censo y participen.

Para lograrlo, Hernández y otros miembros de la comunidad indígena se han estado aunando a juntas comunitarias que se organizan en los poblados rurales de Kern tales como McFarland, Lamont y Arvin, entre otros, para poder llevarles el mensaje en su idioma, para lo cual llevan traductores capacitados.

Según Hernández, California cuenta con aproximadamente 77 mil indígenas mexicanos originarios de los estados de Puebla, Guerrero y Oaxaca; mientras que en la población de Lamont hay alrededor de 2 mil habitantes indígenas. También se escatima que estas poblaciones hablan entre 12 y 13 lenguas diferentes. Estas son solo cifras extra-oficiales que la misma población indígena del área ha recopilado, explicó Hernández.

Hernández agregó que las comunidades indígenas no son ajenas a los censos, pues ellos practican el conteo poblacional desde tiempos remotos, por lo que, una vez informados, no es difícil que participen del censo.

Por su parte, las autoridades del Censo 2010 han hecho lo posible por difundir la importancia de contestar el cuestionario requerido para poder realizar el conteo poblacional, pues un estimado más ó menos realista del tipo de personas que habitan en el país y cada una de sus comunidades, ayuda a los gobiernos a implementar servicios y transporte adecuado para suplir la demanda. También se han aunado a las organizaciones como las de Hernández para tratar de llevar el mensaje a las comunidades indígenas.

“Hacemos mucha publicidad en varios idiomas y en estaciones de radio, así como Radio Bilingüe, en donde nos ayudan a difundir el mensaje en Mixteco y Triqui”, comentó Reyna Olaguez, especialista en relaciones públicas para la Oficina del Censo.

Tan solo el jueves pasado en Bakersfield, por ejemplo, representantes del Censo 2010, el alcalde de la ciudad, Harvey L. Hall, y otros miembros de la comunidad, ofrecieron una conferencia de prensa para motivar a la comunidad a que no deje de participar del censo tan pronto sea posible.

Jesús García, “El Peladillo”, locutor de La Caliente, hizo un llamado a la comunidad hispano-parlante para que mande su formulario, ya.

“Bakersfield es una ciudad muy bonita, pero la podemos mejorar”, declaró el locutor, quien ha sido residente de Bakersfield desde hace aproximadamente ocho años.

Uno de los principales propósitos de la pasada conferencia, agregó Olaguez, es recordarle a la comunidad que aun tienen hasta mediados de abril para mandar sus formularios a la Oficina del Censo. Y cabe señalar que la información que se otorga es confidencial y no se utilizará en contra de la persona, por lo que el miedo a ser deportado o encarcelado no debe de existir al momento de participar del censo.

Según datos de la Oficina del Censo, hasta el momento, se estima que un 64 por ciento de la población ya ha mandado su formulario por correo.

El Gran Engaño de Mexico


(Guillermo Marín)
Gran parte de las personas que habitamos este basto territorio llamado México, hemos vivido engañados los últimos dos siglos. Usados y explotados por un puñado de abusadores que han llegado sucesivamente a estas tierras y han explotado inhumanamente a los pueblos originarios y han depredado despiadadamente sus recursos naturales.

Para hacer posible esto, los colonizadores-explotadores fundamentalmente le han quitado “la memoria histórica a los invadidos”. Es decir, los han mantenido en un estado amnésico. No saben quiénes son, de dónde vienen y mucho menos a dónde van. Una inmensa masa de gente ignorante, desculturizada y desmemoriada. Tratando de ser…lo que el colonizador le impone que sea a su conveniencia. Trescientos años tratando de ser españoles y hasta le pusieron a esta tierra “La Nueva España”, después cien años pretendiendo fallidamente ser franceses y en el último siglo, hemos tratado de ser inútilmente norteamericanos. Permanentemente despreciando lo propio y exaltando frenéticamente lo ajeno.

Este enorme pueblo mestizo desculturizado, que rechaza tercamente ser indígena y desprecia rabiosamente la Cultura Madre. Que pretende ser “mestizo-europeizado” o de perdida “moderno-agringado”. Se aleja de lo indígena y que nunca llega a ser español, francés o norteamericano. Ese ciudadano ignorante, vulgar, fatuo. Aquél que construye sus paradigmas existenciales en la televisión, en las marcas comerciales, en la “modernidad”, en el consumo. Ese que es en el fondo inseguro, violento, desconfiado, despiadado, temeroso, voraz y depredador. Ese que jamás será urbano, ni respetará una línea de personas, ese que rebasa por la derecha y se pasa los altos, el que se estaciona en doble fila y no da el paso a los peatones. El que tira basura en todas partes y siempre quiere sacar provecho personal de los demás…ese que desprecia a los indígenas y los campesinos y admira a los extranjeros. Ese que siempre se piensa por encima de los demás. Ese que no sabe nada de la historia antigua de la Civilización Madre que le da vida y esencia. Ese que por desgracias es la gran mayoría en este país. Este ciudadano es una perfecta creación del colonizador-explotador, así nos quieren así nos necesitan así los hacemos ricos.

Solo teniendo esa clase de gente, los colonizadores explotadores pueden seguir haciendo grandes fortunas y vivir en la injusticia más cínica. Como casi todos los grandes capitales de este país, están en manos de “CRIOLLOS”, es decir, hijos de extranjeros avecindados en este país. La riqueza de Carlos Slim, sus secuaces y sus paisanos es directamente proporcional a la ignorancia del pueblo que explotan. Poco menos del 10% de ¿mexicanos? (los criollos) posee el 40% de la riqueza nacional. Es decir, este país le pertenece a unos cuantos y los demás son…como ganado o pollos en granja. Más nada.

Este “país” nació gracias a una lucha entre criollos y peninsulares por el derecho de explotar a los invadidos. Nuestra profunda herencia civilizatoria de siete milenios y medio ha sido brutalmente cercenada. Se impuso un sistema colonial durante 3 siglos y los criollos traicionaron a sus parientes y les echaron encima a la inmensa masa de nativos pobres y sedientos de justicia. Esa fue la Guerra de “Independencia”. Toda cambió para seguir igual.
Los criollos se inventaron “su país”, al que le pusieron MÉXICO indebidamente, pues en la memoria histórica milenaria se sabe que estas tierras son EL ANÁHUAC. México viene de mexicas, de modo que los zapotecas, mixtecas, mayas y un largo etcétera no son mexicas y por ende, con propiedad, ¡mexicanos!

Durante el siglo XIX los criollos se dividieron en dos bandos: masones yorkinos-liberales-federalistas-republicanos (priístas) y se enfrentaron a los masones escoceses-conservadores-centralistas-monárquicos (panistas), en una guerra fraticida por el poder, en la que fuimos invadidos en dos ocasiones y nos quitaron más de la mitad del territorio. Ni los peninsulares ni los criollos les han dado una verdadera oportunidad a los pueblos originales y a la Cultura Madre en estos quinientos años de colonización y neo colonización.

La Colonia y el país…siempre han sido de ellos y para ellos. ¿Cómo lo han logrado?, quitándole la memoria histórica al vencido-invadido. Haciéndale creer primero que era súbito español y después “mexicano”. Que él desciende de españoles o franceses, que él nada tiene que ver con la civilización indígena que se presume muerta. Que ser parte de la Civilización Madre es cosa negativa y de bajo nivel, esto es ser: naco, yope, indio, ignorante, vulgar, pobre, que no es lo mismo pero es igual.

Rechazar su Cultura, sus orígenes, sus tradiciones, su historia, su fenotipo, su color de piel, rechazarse a sí mismo y tratar de ser un colonizador de su propio pueblo (a eso le han enseñado a llamarle “triunfar”). En un mundo depredador, en un país en donde es todos contra todos, en el que no se respeta la ley, en el que la corrupción es el aceite que mueve al sistema, en el que el más sinvergüenza es el más listo, en el que no hay justicia, equidad, ni piedad…en un país así, es como Carlos Silm puede hacerse el hombre más rico del mundo. El Sistema Colonial es eso precisamente, desorden, corrupción, vulgaridad, ignorancia, en el pueblo; porque piénselo bien amable lector, “a río revuelto, ¡ganancia de criollos neo colonizadores!
A los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos nos han engañado quinientos años.
Nos han hecho perder nuestra memoria histórica, nuestro orgullo de ser herederos de una de las seis civilizaciones más antiguas del planeta. Nos han hecho creer que fuimos “novohispanos” y que hoy somos “mexicanos”, pero desde la INVASIÓN hemos perdido la propiedad y conducción de nuestra NACIÓN. Nos han hecho olvidar (momentáneamente) que somos hijos del ANÁHUAC, que somos poseedores de una milenaria sabiduría de cómo vivir en armonía con nuestros semejantes y con la naturaleza. Nos han hecho perder nuestros conocimientos sobre el mundo y la vida.

Nos han quitado el sentido sagrado y místico de la existencia. Nos han vuelto inseguros, frágiles, violentos, ignorantes, dependientes. De esta manera se explica el por qué Fox mandó quitar de los estudios de Secundaria la Historia antigua de México.

Este país llamado México NO nos pertenece, por lo menos a la gran mayoría. Existe un 10% de criollos que tienen el poder y el dinero, otro 10% poseen solo el 1% de la riqueza y por supuesto, son los pueblos indígenas. Y existe una inmensa masa del 80% de mestizos deculturizados, hijos del canal de las barras y las estrellas. Dispuestos a pintarse el cabello de amarillo, a untarse cremas blanqueadores, a ponerle a sus hijos nombres extranjeros, a ser consumidores “muuderrnos”, a comer comida chatarra y pasear en los “moles”, a vivir a crédito y cumplir el anhelo existencial de ir a Disneylandia.

Millones de “mexicanos” que viven entre las telecomedias, los partidos de fútbol, los noticieros, los “reality shoes” y los chismes de los artistas, la filosofía de Ramones, Brozo, Cristina y la flaco y el gordo. Creyendo en las farsas de la mañosa democracia electorera, esperando sacar mayor partido y mejor provecho personal de la política corrupta.
Gente vulgar, vana, superflua, que solo vive pensando en tener dinero y poder comprar y ver más televisión. Personas insensibles e inconcientes, embrutecidas, fácilmente manejables e influenciables y explotables.

La riqueza de unos cuantos se fundamenta precisamente en todo esto. En la pérdida de la memoria histórica, en la ignorancia de nosotros mismos, en el rechazo y desprecio que hemos aprendido a tener de “lo propio-nuestro”.

El invasor-colonizador-explotador nos puede permitir cualquier cosa, MENOS QUE RECUPEREMOS LA MEMEORIA HISTÓRICA y sepamos quiénes somos, de dónde venimos y a dónde queremos ir, como individuos y como pueblo. Porque en eso memento se acaba su poder y su riqueza. Esta es la razón por la cual los mexicanos somos “INDEFENSOS EXTRANJEROS INCULTOS EN NUESTRA PROPIA TIERRA”. Conocedores de Europa y sabedores de qué color era el caballo blanco de Napoleón, el Coliseo Romano y el Partenón griego, pero totalmente ignorantes cuando vamos a Teotihuacan, Monte Alban o Chicen Itza.

Esta es la razón por la que no entendemos qué es lo que pasa “en nuestro país”. Pensamos que quienes tienen el poder y el dinero son hermanos nuestros y están preocupados solidariamente por nosotros, “el pueblo-su pueblo”. Que comparten un proyecto de mejora común, en el que nos ligan las mismas aspiraciones, anhelos y proyectos. Pero eso NO ES CIERTO, los que tienen el poder y el dinero desde 1521, solo pretenden explotar y depredar, para regresar a su verdadera tierra a disfrutar sus ganancias, como Slim que se la vive en Líbano.

El gran engaño es que “México” no nos pertenece, en cambio, El Anáhuac es nuestro futuro, el propio-nuestro. Solo tenemos que despertar recuperando la milenaria memoria histórica. Abrir los ojos y poner la mirada en el fondo de nuestro corazón.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Impulsan el rescate de las lenguas originarias, en EU

HUAJUAPAN, IGABE.- Esta semana el Centro de Estudios y Desarrollo de las Lenguas Indígenas de Oaxaca (Cedelio) firmará un convenio de colaboración con cinco universidades de Estados Unidos para rescatar y preservar los dialectos de la Mixteca, en jóvenes oaxaqueños que estudian en el extranjero, así como la enseñanza de las mismas en otros países.

El director del Cedelio, Andrés Hernández Cortés, dio a conocer que estudiantes de Lingüística, Antropología y Sociología de universidades de Nueva York, Los Ángeles y Arizona visitaron la entidad con el objetivo de conocer los proyectos que realiza dicho organismo en pro del rescate y preservación de las lenguas originarias.

“Es un avance muy significativo que estudiantes quieran conocer el trabajo que llevamos a cabo, les enseñamos nuestro proyecto y se mostraron muy interesados y por eso, esta semana firmaremos un convenio con cinco universidades”.

Señaló que el convenio será con instituciones de nivel superior de Los Ángeles, California; Nueva York, Phoenix, Arizona, y dos más que están por decidirse. Todas ellas tienen en promedio una matrícula de 20 estudiantes originarios de Oaxaca.

Hernández Cortés explicó que “el Cedelio acudirá a las universidades de la Unión Americana para dar asesorías en tres lenguas: zapoteco del Valle y de la Sierra Norte, la lengua mixteca de la parte de Juxtlahuaca, Silacayoapan y Tlaxiaco, y también la lengua chinanteca, que corresponde a la región de Tuxtepec”.

Sostuvo que el programa a desarrollar con los jóvenes tanto del estado como de otros países contempla tres módulos, “el primero de ellos es en el contexto lingüístico, el segundo es gramatical y el tercero es de interculturalidad, o sea, la cosmovisión de valores de pueblos originarios de Oaxaca”.

Hernández Cortés dijo que a pesar que el proyecto está diseñado para tres meses, aún no se establece a detalle el desarrollo del programa.

Por último, apuntó que “el acuerdo es importante para el estado y para el país porque el gobierno mexicano tendrá la oportunidad de trabajar con sus compatriotas y demás estudiantes en la enseñanza de las lenguas originarias que son significativas para preservar”.

“Todos Nacemos Iguales, solo la educación nos hace diferente"

miércoles, 17 de marzo de 2010

No existe la justicia para los migrantes indígenas, denuncia académico de la UI


Guillermo Ríos / El Sol de México
Ciudad de México.- Los inmigrantes indígenas que abandonan su tierra en busca de una mejor vida para ellos y sus familias transitan por los márgenes del Estado al no ver la justicia más que desde la distancia, y para éstos el Estado de derecho prácticamente no existe, afirmó Yerko Castro Neira, académico del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana (UIA).

El académico hizo esta observación a raíz de la investigación que realizó en México y Estados Unidos: Los límites de la justicia. Estudio de una comunidad de indígenas migrantes y su enfrentamiento con la justicia, en la que aprendió que los indígenas mixtecos de Oaxaca conocen muy poco sus derechos, los cuales al migrar a Estados Unidos descubren cómo es el derecho al trabajo o la educación.

"Por desgracia eso lo aprenden allá y al retornar a México ven que la mayoría de los pueblos indígenas piensan que no son sujetos de derecho, y éste no forma parte de sus vidas cotidianas", aseveró.

En su trabajo de campo, con el cual ganó el Premio Fray Bernardino de Sahagún, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a la mejor tesis doctoral, Castro Neira consideró que la ley y la justicia van por caminos diferentes en ambos países, al tener cada uno un Estado que procura justicia y trabaja en beneficio de un sector de la población; y para otros sectores, como los indígenas, es un Estado muy delgado, pequeño y frágil.

lunes, 8 de marzo de 2010

Letras violetas/ Más allá de su mirada

Soledad JARQUIN EDGAR
Oaxaca, México.- En el contexto del Día Internacional de la Mujer todo sucede y pasa porque confundimos esta fecha con cualquiera otra, como si se tratara de una festividad parecida al día del amor o al día de la madre. Ya lo había dicho antes, la supina ignorancia lleva a esta confusión lamentable y lastimosa.

Así en lugar de derechos reales que favorezcan la igualdad entre mujeres y hombres, las mujeres que trabajan reciben como “regalo” por esta fecha un día descanso, otros más imaginativos les mandan flores y los menos enterados reclaman ¿por qué los hombres no tenemos un día especial?

Peor aún, en un año electoral como el que vivimos en Oaxaca y en otras entidades del país, no falta quienes se aprovechen de Día Internacional de la Mujer para acordarse de que la otra mayoría existe.

En marzo de 1910, mujeres socialistas de 17 países se reunieron en Copenhague, Dinamarca, para analizar la situación de las mujeres trabajadoras y decidieron ahí establecer una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. Así nació el Día Internacional de la Mujer, que en 1977 la Organización de las Naciones Unidas “oficializa”.

En México, en 1916 se realizan dos Congresos Feministas en Mérida, Yucatán, donde de igual forma las mujeres revisaron la que sería una propuesta de derechos tanto laborales, como políticos, civiles y sexuales. Sin embargo, años antes y de manera aislada, las mexicanas habían hecho propuestas principalmente en materia de derechos políticos.

En este año 2010, se cumple la primera centuria del Día Internacional de la Mujer, conmemoración que es actual, en tanto la mayoría de ellas, no pueden ejercer sus derechos, aun cuando están escritas en la Constitución Mexicana y en todas las leyes secundarias, además de Tratados, Convenios y acuerdos internacionales que se han escrito para tener un mundo menos desigual, en especial para las mujeres.

Por su origen, que no es otro que la reivindicación de los derechos de las mujeres que aspiramos a una vida mejor, sin discriminación ni desigualdad, es que cada 8 de marzo conmemoramos la fecha y reiteramos nuestras demandas.

De ahí que es absurdo el día de descanso, aunque para los sindicatos esa decisión signifique un logro; es lamentable que mujeres de partidos políticos locales hagan un pronunciamiento en estos días para demandar atención y no impunidad, como debo creer, por una o todas las mujeres violentadas. Y, pregunto, con toda seriedad, en dónde han estado todas esas mujeres de los partidos políticos en los últimos 30 meses que llevan desaparecidas las hermanas Ortiz Ramírez. Mujeres indígenas y pobres para quienes la justicia no ha llegado todavía.

Esta no es una celebración de ahí que sea grotesco que restaurantes, empresas de cosméticos y de tratamientos estéticos, entre otros muchos se cuelguen del Día Internacional de la Mujer, para ofrecer sus engañosas promociones. Sus estrategias de venta están fuera de lugar y sirven sólo para seguir creando estereotipos de mujeres.

No se vale hacer una “feria de la mujer”, desangelada y patética como gancho para iniciar una campaña política, como lo hicieron este domingo en el Llano de Oaxaca. Las mujeres requieren de algo más que espontaneidad y buena voluntad o incluso caridad, como lo hacen los programas asistencialistas que promueven los tres niveles de gobierno. Las mujeres no somos ni grupo vulnerable ni “pobrecitas mujeres”.

El Día Internacional de la Mujer es para reconocer a las mujeres y para exigir se salden las deudas, históricas deudas que tienen los gobiernos, las instituciones educativas y la sociedad entera.

No se mire a sí misma, vea al resto de las mujeres. No piense en usted o las de su familia que si van a la universidad, piense en las que por vivir en una sociedad desigual no pueden terminar sus estudios.

No piense en que usted si puede votar, ya es candidata, tiene un puesto público o es servidora pública de algún gobierno, por favor piense en las otras mujeres, los millones de mujeres indígenas que esperan de usted, mucho más de lo que hoy, a cuenta gotas y en migajas se les ha dado.

Siga con ese ejercicio, piense en las mujeres torturadas sexualmente, en las desaparecidas, en las golpeadas por sus parejas, las que son disminuidas en su trabajo o vituperadas en la calle, en las que son castigadas en todas las formas de violencia feminicida o piense en las que han sido asesinadas en este país. Entonces, espero, comprenderá que todavía tenemos mucho que caminar, mucho que exigir, mucho que demandar.

Somos como dice la periodista Ana María Portugal “las olvidadas del milenio” y de varios milenios atrás. Ya vimos, nada se reduce todo crece de forma negativa y somos las mujeres quienes llevamos sobre nuestros hombros la carga más pesada que produce diferencia.

Las mujeres queremos decidir sobre nuestros cuerpos y evitar más mujeres mueran por practicarse abortos en lugares ocultos y clandestinos, queremos que más jóvenes terminen su educación y no tengan que dejar de estudiar porque un embarazo producto de violación, muchas veces del incesto, las lleve alejarse de las aulas.

Como dice la periodista Sara Lovera “las mexicanas nos estamos movilizando para parar la criminalización del aborto”, criminalización orquestada por legisladores y legisladoras que no alcanzan a ver más allá de sus propios intereses; nos enseñan que las otras mujeres no les interesan o no les interesaban porque ahora, con el proceso electoral, han vuelto la mirada tras sus votos.

Por eso el Día Internacional de la Mujer es un acto para reflexionar, para darnos cuenta que el trecho andado es incipiente, porque cuando caminamos un poco la pared del patriarcado vuelve aparecer.

Ojalá, como dice la regidora de Equidad y Género en Oaxaca, Bárbara García Chávez, nos diéramos cuenta que nadie va a luchar los las mujeres, excepto las mujeres, por eso tenemos que volver la mirada al resto de las mujeres, más allá de que representen votos.

Así como hay quienes aprovechan la oportunidad y hacen una “fiesta” cada 8 de marzo, hay otras mujeres que trabajan para lograr que la igualdad sea una realidad en el espacio privado y en el espacio público, lo hacen desde su conciencia de género, desde su ser mujeres, desde su alianza con las otras que como ellas coinciden en los mismos objetivos, sin vueltas de tornillo, sin dobles lenguajes, sin conveniencias políticas o personales.

Por eso es de reconocer a las mujeres de Oaxaca que trabajan en ese objetivo y lo hacen todos los días, no sólo el 8 de marzo o durante los procesos electorales. Son muchas aquí algunos nombres: Yésica Sánchez Maya, Ana María Hernández, Bárbara García Chávez, Zoila Ríos Coca, Angélica Ayala, Itabico Cruz, Rosario Sánchez Pacheco, Adriana y Emelia Ortiz, Sofía Robles, Flor Cervantes, Edita Alavés Ruiz, Ileana Hernández Gómez, Guadalupe Carmona, Aline Castellanos, Concepción Núñez Miranda, Ximena Avellaneda, Marta Aparicio Rojas, María Teresa Cruz Martínez, Beatriz Hernández Bautista, Rogelia González Luis, Tania Melchor, Paola Sesia, Silvia Urdaniva, Marta Castañeda, Marta Aparicio, Margarita Dalton, Leticia Briseño, Josefina Aranda, Gloria Zafra, Sara Brena, Patricia Jiménez, Itandehui Santiago, Socorro León, , Alessandra Galimberti, Silvia Bustamante, Nora Cancino, Alba Gabriela Cruz, Mina Fernández, Maricela Zurita, Araceli Gil, Cristina Galante, Elia Galindo, Blanca Avendaño, Gabriela Velásquez, Guadalupe Carmona, María Eugenia Mata García.

Son muchas, muchas más, decenas de mujeres, como las magnolias de acero, guerreras incansables, que desde sus espacios, desde sus organizaciones hacen todo lo posible, trasgreden lo establecido y lo convencional, derriban barreras, abren caminos, para conseguir la igualdad, el viejo anhelo de las mujeres que hará posible una sociedad libre y justa.

viernes, 5 de marzo de 2010

Entre lo divino y lo científico: El mundo de las parteras


En muchas comunidades indígenas de México las mujeres siguen prefiriendo que una partera las atienda al momento de dar a luz


CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 4, 2010.- Las parteras aún son personajes importantes en las comunidades indígenas de México, porque las siguen prefiriendo sobre los médicos en el momento del alumbramiento y para acompañar a la mujer con diversos rituales durante el proceso de gestación y momentos posteriores al nacimiento del hijo.

En los últimos años ha aumentado el número de matronas que cuentan con diploma médico de la Secretaria de Salud (SS), instancia que les imparte cursos sobre el tema; sin embargo, la mayoría de las mujeres de las comunidades indígenas acuden a los Centros de Salud y posteriormente con la partera para los rituales de nacimiento, como leer el cordón umbilical.
La "profesión" data de la época prehispánica, lo que se ha podido comprobar porque se encuentra plasmada en los códices precolombinos; los estudios antropológicos y arqueológicos también han identificado diosas prehispánicas que cuidan a las mujeres embarazadas y guían a las parteras.

Especialistas de la Coordinación Nacional de Antropología (CNA), del Instituto Antropología e Historia han llevado a cabo investigaciones en torno al papel que desempeñan las matronas en diversas comunidades del país, entre las que se cuentan las tepehuas de Veracruz y las nahuas de la Sierra de Puebla.

De acuerdo con los especialistas, durante el nacimiento de un bebé, en la mayoría de las comunidades indígenas de México se llevan a cabo ritos similares: la partera ayuda a la madre a dar a luz, la coloca en posición de cuclillas o de rodillas para que el parto sea más rápido y cómodo, si el nacimiento se tarda, le dan infusiones de determinadas hierbas a la embarazada para acelerar el proceso; al nacer el niño, la partera lo levanta y le sopla para alejar los males y corta el cordón umbilical con un carrizo.
LA PARTERÍA

El antropólogo Carlos Heiras Rodríguez, de la CNA, explicó la función de las parteras tepehuas de Veracruz: "están pendientes de las etapas de reproducción de la mujer, del proceso de gestación y embarazo, y ofrecen sus cuidados ante fenómenos astronómicos como los eclipses, para evitar que los bebés nazcan con labios leporinos o malformaciones, amarrándoles un listón rojo a todas las mujeres embarazadas durante la presencia del fenómeno".

La partera también se encarga de "convertir al niño, que viene del inframundo, en un ser social, para que su alma quede afianzada a este mundo.

"Los totonacas de Veracruz ponen cemento en el piso de sus casas, pero en todas dejan un ?cachito' de suelo de tierra para hacer distintos rituales, como enterrar el ombligo de las niñas recién nacidas. El enterramiento simboliza la búsqueda de un destino para el bebé", explica Carlos Heiras Rodríguez.

En los días posteriores al nacimiento del niño, a la madre se le realizan seis baños de temazcal, uno cada tercer día, para que su cuerpo deseche las impurezas que vienen con el nacimiento. En esos días también se debe lavar en el río la ropa ensangrentada de la madre, acompañada de súplicas a favor del bebé.

En tanto que la antropóloga Lourdes Báez Cubero, explica que "las parteras tradicionales nahuas de la Sierra de Puebla pueden leer el cordón umbilical para saber cuál será el destino del niño y si la mujer tendrá más hijos, la placenta también puede decir si están distantes los futuros nacimientos".

Después de "leerlos", el cordón y la placenta son enterrados; si es niña se sepulta dentro de la casa para que al crecer sea una mujer de hogar; si es niño, en la milpa o se cuelga en un árbol para que sea un buen agricultor.

"Para los nahuas de la Sierra de Puebla, la labor de la partera termina un año después del alumbramiento, con el último ritual: la entrega del niño a los padrinos, a quienes se les lavan las manos para limpiar las impurezas del acto sexual", comenta la investigadora del INAH.

Dijo que si una mujer muere en labor de parto es llamada ?cihuapipiltin' (mujer guerrera), que al fallecer acompaña al Sol en su trayecto del cenit hasta que desaparece en el poniente.
¿DON DIVINO?

Las parteras no sólo se dedican a atender nacimientos, también acompañan a los bebés durante los rituales o ceremonias que se realizan en el transcurso de su vida, como la primera menstruación de las niñas; piden a la mujer en matrimonio para que se case con su ahijado, y participa en el funeral cuando es el caso, es decir, está presente en todo el ciclo de vida de la persona que ve nacer, explicó la antropóloga Lourdes Báez.

Pero para fungir como partera, las mujeres y hombres que se dedican a este "oficio" deben tener el "don". Para saber si alguien está predestinado para ser partera o partero, el día de su nacimiento debe caer en martes o viernes, o en el día de un santo importante.

También el número siete es muy importante: si la madre de la futura partera tiene problemas a los siete meses de gestación y logra superarlos, el niño o niña que nazca tendrá el "don". Además, las parteras totonacas y tepehuas tienen sueños para reconocer su facultad.
PARTERAS CON CERTIFICADO MÉDICO

La antropóloga Lourdes Báez recordó que para mejorar la calidad en la atención de mujeres encinta que viven en áreas rurales dispersas y marginadas, la SS lleva a cabo cursos y talleres de actualización médica que se imparten en el Distrito Federal, Campeche, Morelos, Michoacán, Yucatán y San Luis Potosí. Para el 2005, ya 668 mujeres obtuvieron su certificado.
También los servicios de salud de Oaxaca han capacitado a cientos de parteras de la mixteca, en las comunidades de San Francisco Telixtlahuaca, Santo Domingo Nuxaa, Fortón el alto y San Juan Tamazolan, entre otras.

Y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha llevado a cabo la Reunión de Parteras Rurales, a la que han asistido también cientos de mujeres que se dedican a esta labor, a quienes se les habla de temas como la atención del parto en el agua y la difusión de los métodos anticonceptivos temporales y definitivos.

La capacitación de las parteras para que cuenten con mayor conocimiento al momento de asistir cuestiones médicas, se debe a que muchas mujeres indígenas se niegan a abandonar los usos y costumbres heredados por sus ancestros; de esta manera, se protege el patrimonio intangible y al mismo tiempo se les ofrece atención adecuada a las personas que viven alejadas de los Centros de Salud.

INFORMACIÓN CORTESÍA DEL INAH

viernes, 26 de febrero de 2010

Llama Miguel León-Portilla a no olvidar a los indígenas

Víctor Ballinas y Andrea Becerril

Periódico La Jornada
Viernes 26 de febrero de 2010, p. 40
Al término de la ceremonia de presentación de la Constitución Política mexicana traducida al náhuatl, el historiador Miguel León-Portilla advirtió: “tenemos que volver a insistir en que se cumplan los acuerdos de San Andrés Larráinzar porque se tiene en un gran olvido a las comunidades y pueblos indígenas del país”.

En el patio del Senado de la República, donde se efectuó la ceremonia, como parte de los festejos del bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revolución, el también antropólogo aseveró que “hoy es un día glorioso, grande, porque se traduce la Constitución a la lengua indígena con mayor número de hablantes, dos millones. Ojalá pronto se traduzca a las otras seis lenguas más importantes, como el zapoteco, mixteco, otomí, purépecha, entre otros, además del maya”.

León-Portilla, autoridad en materia del pensamiento y literatura náhuatl, dijo que al entregar la Constitución en esa lengua “ya no se sigue con el concepto de proteccionismo a los indígenas, sino en el reconocimiento de sus derechos”.

Ante decenas de indígenas nahuas, el historiador hizo un rápido recuento de las constituciones que el país ha tenido, y señaló que la de 1857 “fue una cosa grotesca porque inmediatamente después vinieron los latifundistas y se fueron apoderando de las tierras indígenas, y en el porfiriato fueron desposeídos de sus tierras, quedaron como peones, hacinados en los peores lugares”.
Sostuvo que fue la Constitución de 1917, “gracias a los zapatistas y a Emiliano Zapata, que luchó por la restitución de las tierras a los pueblos originarios, y en el artículo 27 se reconoce que se pueden organizar y se vuelve a reconocer la propiedad comunal, pero es hasta la reforma constitucional al artículo segundo cuando se reconoció que la nación mexicana es pluricultural, pluriétnica y plurilinguista”.

Patricia Galeana, secretaria técnica de la Comisión Especial encargada de los Festejos del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución, señaló que no fue hasta la reforma de 1992 cuando se reconoció que “somos un país pluriétnico y pluricultural. No obstante, la Constitución no se tradujo al náhuatl, la lengua indígena mayoritaria. Hoy tenemos el gusto de entregar el texto constitucional a las comunidades indígenas hablantes de esa lengua”.